El juzgamiento del femicidio como homicidio agravado

El juzgamiento del femicidio como homicidio agravadoNo deja de ser sorprendente que en pleno siglo XXI se sigan escribiendo supuestos documentos “científicos” cargados de prejuicios, avalados por las universidades. El último caso es una tesis a la que se puede acceder en línea: «El juzgamiento del femicidio como homicidio agravado». Se trata de una monografía previa a la obtención del título de Abogado de los Tribunales de Justicia de la República del Ecuador y Licenciado en Ciencias Políticas y Sociales.

En esta tesis presentada y ¡¡aprobada!! en la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad de Cuenca, y a la que cualquiera puede acceder en internet, se defienden cosas como las siguientes.

Capítulo II, El femicidio en Ecuador, página 23:

Pero también hay que reconocer que en la actualidad se vive una suerte de femachismo no solo de mujeres que son o buscan ser los machos de la casa, sino de las feministas radicales y lesbianas con odio masculino.

Capítulo II, El femicidio en Ecuador, páginas 23 y 24:

En este punto hay que hacer referencia a que los insultos si bien son más frecuentes por parte del hombre a la mujer, pero son más humillantes los proferidos de la mujer al hombre, especialmente en casos de infidelidad, que es en la mayoría de casos el factor desencadenante del femicidio.

Capítulo II, El femicidio en Ecuador, página 24:

También es menester hacer referencia al nuevo método de violencia económica y patrimonial con la cual las mujeres extorsionan a los hombres a través de las pensiones alimenticias, donde los hijos son utilizados como instrumento para no trabajar y depender económicamente de estos pagos, que a partir de la vigencia de la tabla se han convertido en exorbitantes y alejadas de la realidad económica de las personas.

Capítulo V, La constitucionalidad del femicidio, página 62:

(…) tenemos jueces que ante este tipo de procesos van propensos a favorecer y creer todo a la mujer víctima, estigmatizando y satanizando a los hombres por su condición de género, además que la situación empeora cuando son juezas mujeres, ahí incluso por solidaridad con las mujeres condenaran al acusado. Es así que en el juzgamiento de este delito el principio tratado queda en un mero enunciado y en el deseo que algún momento se pueda cumplir, cuando la administración de justicia ecuatoriana deje de estar secuestrada por el feminismo.

Conclusiones, página 73:

La tipificación del femicidio es discriminatorio y utiliza al Derecho Penal como instrumento justiciero de grupos feminazis, ya que no tiene un sustento jurídico objetivo y responde únicamente a moralismos que fundamentan esta figura, dejando de lado los verdaderos principios, como el de Mínima Intervención, que son la base de esta rama del Derecho.

Conclusiones, página 74:

La igualdad de derechos es lo que debería promover la sociedad, fundamentándose en el igualitarismo y liberalismo que se basa en el individuo y no poniendo colectivos contra las personas, como sucede hoy en día con la influencia del marxismo cultural, que ha derivado en el feminazismo vigente, cuya finalidad es crear un mundo de sexismo en contra de los hombres.

Conclusiones, página 75:

El totalitario tipo penal del femicidio es la máxima expresión de una ideología que se ha instalado en la sociedad e instituciones del siglo XXI, una ideología feminazi, que niega derechos y garantías a la población por el solo hecho de haber nacido con cromosomas XY, circunstancia que no es algo casual y que únicamente una sociedad bien informada puede impedir que lo inverosímil se adueñe de nuestras vidas y que se deroguen nefastos tipos penales que persiguen y estigmatizan a quienes son conocidos por el feminazismo como herederos del patriarcado.

Puede descargarse el texto completo de la tesis de pregrado en el repositorio institucional de la Universidad de Cuenca: http://dspace.ucuenca.edu.ec/handle/123456789/25765 *

* Actualizaciones: el archivo fue retirado del repositorio el 26 de enero de 2017. El 6 de marzo, el Consejo Universitario publicó un comunicado en el que rechazaba “las expresiones altamente subjetivas que lesionan la dignidad de la mujer” y que formaban parte del trabajo.

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